Wobblers
Los wobblers están entre los señuelos más utilizados en la pesca de depredadores. Imitan la forma y el movimiento de un pez y, gracias a la pala, alcanzan la profundidad deseada durante la recogida. Varían en tamaño, peso y acción en el agua, por lo que se adaptan a la especie buscada y al tipo de pesquería.
Wobblers
La elección del señuelo influye claramente en el desarrollo de toda la jornada. Los wobblers imitan a un pez debilitado y con su movimiento provocan el ataque del depredador. Según su construcción se dividen en modelos flotantes, hundidos y suspendidos, que trabajan a distinta profundidad y reaccionan de forma diferente al detener la recogida.
La profundidad de trabajo la determinan sobre todo la forma y la inclinación de la pala. Las versiones que nadan poco profundo sirven para zonas con vegetación y aguas someras, mientras que los modelos que bajan más se usan cerca del fondo o en corriente fuerte. También influyen la longitud y el peso, que afectan a la distancia de lanzado y a la acción en el agua.
El color se elige según la transparencia del agua y las condiciones de luz. Los patrones naturales funcionan en agua clara, mientras que los tonos vivos y fluorescentes se aprovechan con poca visibilidad. El acabado de la superficie también cuenta, ya que cambia los destellos durante el movimiento.
Para el lucio, la lucioperca y la perca convienen tamaños y tipos de acción distintos, por lo que merece la pena llevar varias opciones en la caja. La combinación de profundidad adecuada, color y velocidad de recogida ayuda a adaptar la pesca a las condiciones del momento.