Lámparas de lectura
Las lámparas de lectura iluminan la página del libro sin necesidad de encender la luz de toda la habitación. Hay lámparas de pinza con brazo flexible, lámparas de cuello con dos cabezales, lámparas planas que se encajan en la página y paneles de luz que se colocan sobre el libro. La mayoría se carga por USB-C.
Lámparas de lectura
Los modelos de pinza se sujetan al libro, al lector electrónico, a la mesa o al cabecero, y el brazo flexible de 11,5 a 39,5 cm dirige la luz justo al texto. Ofrecen tres temperaturas de luz, de blanco cálido a frío, y regulación continua. Las redondas de 8,6 cm tienen temporizador de 25 minutos. Las de tres pilas AAA no necesitan carga.
Las lámparas de cuello tienen dos brazos flexibles o giratorios con cabezales de luz, y dejan las manos libres para leer, tejer, hacer arreglos o acampar. Las baterías de 800 a 1800 mAh duran, según el fabricante, hasta 80 horas. Algunos modelos llevan una pequeña linterna en el otro extremo.
Para leer antes de dormir están pensadas las lámparas de luz ámbar o roja sin componente azul, que según el fabricante no altera el sueño. Las lámparas planas se encajan en la página del libro o del lector, y el panel de luz con temporizador se coloca sobre el texto. Las pequeñas lámparas USB de cuello flexible se conectan al portátil o a una batería externa.