Fregaderos
En la cocina, en el fregadero se lavan los platos, se enjuagan las verduras y se llenan las ollas, por lo que su tamaño, profundidad y equipamiento determinan la comodidad de trabajo en la encimera. Los fregaderos incluyen modelos de acero inoxidable para encastrar con caño en cascada y grifo extraíble, un fregadero de dos senos, modelos compactos para cocinas pequeñas, fregaderos ocultos con tapa para la encimera y fregaderos de pie con mueble o soporte.
Fregaderos
Los modelos de encastrar multifunción de acero inoxidable negro reúnen en una sola pieza el lavado, el enjuague y el corte. Tienen caño en cascada y ducha extraíble con tres tipos de chorro y, en la mayoría de los casos, también lavavasos, dosificador de jabón, escurridor y tabla de cortar. Se fabrican en medidas de 45 × 40 cm a 100 × 50 cm, con una cubeta de 20 a 23 cm de profundidad, así que también cabe una olla grande. El modelo más grande incluye además pistola pulverizadora y soporte para cuchillos.
El fregadero de dos senos de 78 × 43 × 21 cm en acero inoxidable pulido permite lavar en un seno y enjuagar en el otro. El recipiente deslizante para verduras se desplaza sobre el seno y los orificios para el grifo vienen hechos. El fregadero compacto de 40 × 45 × 20 cm con tratamiento nano, dosificador de jabón y escurridor cabe en una cocina más pequeña.
Los modelos ocultos de 45 × 30 cm se encastran en la encimera. Al abatir el grifo y cerrar la tapa, la cubeta queda cubierta y la encimera libre para cortar o dejar cosas. Son útiles donde hay poco espacio en la encimera.
Los modelos de pie no necesitan muebles de cocina. El fregadero de 75 × 40 × 75 cm se apoya en un mueble con escurridor y estante inferior y tiene grifo giratorio. El de 83 × 42 × 37 cm, de acero inoxidable 201, se apoya en un soporte con patas regulables, tiene grifo y escurridor y sirve para la cocina, el taller o el exterior.
Al elegir un fregadero, lo decisivo es el espacio en la encimera y el tipo de montaje. Antes de comprar un fregadero de encastrar conviene medir el mueble bajo y comprobar la posición de la toma de agua y del desagüe. Una cubeta más honda admite ollas grandes, y el lavavasos y el escurridor agilizan el trabajo. En cocinas pequeñas encajan los fregaderos compactos u ocultos, y los modelos de pie, donde no hay muebles de cocina.