Mantenimiento de esquís y snowboards
El cuidado regular de la suela y los cantos alarga la vida útil del equipo y mejora su comportamiento en la pista. El mantenimiento de esquís y snowboards incluye ceras para distintas temperaturas de la nieve, planchas de encerado, rasquetas y cepillos, limas y piedras para los cantos, así como material para reparar la suela. Hay herramientas sueltas, kits de mantenimiento completos y mordazas para sujetar los esquís o la tabla mientras se trabaja.
Mantenimiento de esquís y snowboards
Los esquís y las tablas de snowboard se desgastan a lo largo de la temporada. La suela se reseca y acumula suciedad, los cantos pierden filo con el hielo y las piedras, y los pequeños arañazos empeoran el deslizamiento. Un mantenimiento regular de esquís y snowboards en casa mantiene el equipo en buen estado entre las visitas al taller especializado y ayuda a evitar reparaciones más costosas. La frecuencia del mantenimiento depende de los días que se pasen en la nieve: a un esquiador aficionado suele bastarle con encerar cada pocos días de esquí y revisar los cantos con regularidad.
La base es el encerado de la suela. Las ceras se diferencian por el rango de temperatura para el que están pensadas y por su formato: las ceras sólidas se aplican con plancha, mientras que las líquidas y en pasta son una solución rápida para los viajes. En los últimos años, en lugar de las ceras fluoradas se utilizan ceras sin flúor, más respetuosas con el medio ambiente. La plancha de encerado debe tener una temperatura regulable con precisión, ya que el sobrecalentamiento puede dañar la suela. Una vez fría, el exceso de cera se retira con una rasqueta de plástico y la suela se cepilla para abrir su estructura.
La segunda área importante es el afilado de cantos. Unos cantos afilados garantizan un agarre seguro en nieve dura y helada. Para ello se utilizan limas, piedras de diamante y guías que mantienen el ángulo ajustado, normalmente de 87 a 89 grados en el canto lateral. Los daños menores de la suela pueden repararse con barras de reparación de polietileno, que se funden sobre el arañazo y, una vez endurecidas, se nivelan con la rasqueta.
Para trabajar con comodidad son útiles unas mordazas estables para esquís o snowboard y unas gomas que sujetan los frenos de la fijación durante el mantenimiento. A los principiantes les facilita la elección un kit completo con cera, rasqueta, cepillo y lima. Antes de guardar el equipo en verano, conviene aplicar en la suela una capa de cera más gruesa que la proteja de la sequedad y tratar los cantos contra la corrosión.