Equipos de laboratorio
Medir con precisión, mezclar y calentar son la base de cualquier experimento, ya sea en un laboratorio escolar, doméstico o profesional. Hay agitadores magnéticos con calefacción, centrífugas, balanzas de laboratorio de precisión, fuentes de alimentación de laboratorio, vasos de precipitados, matraces, tubos de ensayo y pipetas.
Equipos de laboratorio
Entre los aparatos más utilizados están los agitadores magnéticos, que mezclan la solución de forma homogénea sin intervención manual, y los modelos con placa calefactora la calientan además a la temperatura fijada. Las centrífugas separan los componentes de la muestra según su densidad y las balanzas de laboratorio con precisión de centésimas o milésimas de gramo garantizan una dosificación correcta.
Para electrónica y experimentos de física se usan fuentes de alimentación de laboratorio con tensión regulable y limitación de corriente, que protege el circuito conectado frente a sobrecargas. Son útiles para probar placas de circuito impreso, cargar celdas y alimentar prototipos. La pantalla digital muestra a la vez la tensión y la corriente, así la carga del circuito está siempre bajo control.
La base de todo laboratorio es el material de vidrio de borosilicato, que soporta cambios bruscos de temperatura y la mayoría de los productos químicos. Vasos, matraces, probetas y tubos de ensayo se completan con gradillas, pipetas y placas de Petri. Con productos químicos conviene usar gafas y guantes de protección y etiquetar bien los recipientes.