Herramientas y equipos de remachado
Para unir chapas, perfiles y otros materiales allí donde no se puede utilizar un tornillo ni una soldadura, se emplean herramientas y equipos de remachado. Aquí se encuentran remachadoras manuales, remachadoras de palanca, remachadoras para tuercas remachables y pistolas remachadoras de batería y neumáticas. Se complementan con remaches ciegos, tuercas remachables y boquillas de repuesto. Hay equipamiento tanto para reparaciones ocasionales en el taller de casa como para el trabajo habitual en talleres mecánicos, de carrocería o en el montaje de sistemas de ventilación.
Herramientas y equipos de remachado
El remachado es una de las formas más rápidas de unir de manera permanente dos o más piezas de chapa, aluminio, plástico o material compuesto. Una gran ventaja es que la unión se realiza desde un solo lado, sin necesidad de acceder a la parte posterior del material. Por eso, las herramientas y equipos de remachado se utilizan en reparaciones de carrocería, fabricación de canalones y revestimientos de chapa, construcción de remolques, montaje de conductos de ventilación y en los trabajos cotidianos del taller.
La base la forman las remachadoras manuales, que trabajan con remaches ciegos de diámetros pequeños, normalmente de 2,4 a 4,8 mm. Para remaches más gruesos de acero o acero inoxidable son más adecuadas las remachadoras de palanca con brazos largos, que reducen la fuerza necesaria. Un grupo aparte lo componen las remachadoras para tuercas remachables, que crean en material delgado una rosca resistente para tornillos de M3 a M10. Cuando hay muchas uniones, las remachadoras de batería y neumáticas ahorran tiempo y esfuerzo, ya que colocan el remache con solo pulsar el gatillo.
Al elegir, conviene partir del diámetro y el material de los remaches que se usarán con más frecuencia. Los remaches de aluminio requieren menos fuerza, mientras que los de acero e inoxidable necesitan una herramienta más robusta. Resultan prácticos los modelos con cabezal giratorio para trabajar en espacios reducidos y con un juego de boquillas intercambiables para distintos tamaños. En las remachadoras de batería son decisivas la capacidad de la batería y la compatibilidad con otras herramientas de la misma serie; en las neumáticas, el rendimiento del compresor. También merece atención el depósito para los vástagos arrancados, que mantiene limpio el lugar de trabajo.
Además de la herramienta, es útil tener a mano material consumible. Los remaches ciegos se diferencian por el diámetro, la longitud del cuerpo, la forma de la cabeza y el material, y la longitud se elige según el grosor total de las piezas que se unen. Las tuercas remachables se eligen según el tamaño de la rosca, el grosor del material y la forma de la cabeza y del cuerpo, por ejemplo con cabeza plana o avellanada y con cuerpo liso o moleteado. Una combinación adecuada de herramienta y remache garantiza una unión firme y limpia sin dañar el material circundante.