Mesas de comedor
Alrededor de la mesa se reúne la familia para desayunar, cenar o recibir visitas, y a menudo también sirve para trabajar o jugar a juegos de mesa. Las mesas de comedor se diferencian por su forma, tamaño, material y estructura, por lo que es fácil encontrar un modelo para un piso pequeño, un office en la cocina o un comedor amplio. Hay versiones fijas y extensibles en estilo moderno, nórdico, industrial o clásico, fáciles de combinar con las sillas y el resto de la decoración.
Mesas de comedor
Lo más importante al elegir es el tamaño de la mesa. Se calculan unos 60 cm de ancho de tablero por comensal, y hasta 70 cm para mayor comodidad. Para cuatro personas basta una mesa de unos 80 × 120 cm, para seis de unos 90 × 180 cm y para ocho conviene una longitud de alrededor de 220 cm. La altura estándar de una mesa es de 75 cm. Alrededor de la mesa conviene dejar al menos 80–90 cm libres para poder apartar las sillas cómodamente y pasar.
La forma influye en el aprovechamiento del espacio y en el ambiente. Las mesas rectangulares encajan en la mayoría de las estancias, se pueden arrimar a la pared y admiten más comensales. Las cuadradas son adecuadas para comedores pequeños y para dos a cuatro personas. Las redondas y ovaladas no tienen esquinas, facilitan la conversación y aportan sensación de amplitud. Una mesa redonda con pie central, además, no estorba a las piernas y permite sentar fácilmente a un invitado más.
El material determina el aspecto, la resistencia y el mantenimiento. La madera maciza, como el roble, el haya o el pino, es sólida, adquiere pátina con el tiempo y los pequeños arañazos se pueden lijar. El melamínico y la chapa de madera son asequibles, resistentes a las manchas y fáciles de limpiar. El vidrio templado y la cerámica aligeran visualmente el espacio, y un tablero cerámico soporta incluso recipientes calientes. Una estructura metálica aporta un aire industrial y buena estabilidad.
Las mesas extensibles son ideales para hogares que a veces reciben a más invitados. Se amplían deslizando el tablero o añadiendo una pieza adicional, que a menudo se guarda debajo del propio tablero. Así, en el día a día ahorran espacio y en las celebraciones admiten de dos a cuatro comensales más.
Conviene elegir también unas sillas de comedor adecuadas. El asiento debe quedar unos 30 cm por debajo del tablero, y entre el asiento y el borde inferior del tablero deben quedar al menos 20 cm para las piernas. En mesas con faldón o con patas en las esquinas, merece la pena comprobar cuántas sillas caben realmente.