Cristales, minerales y piedras semipreciosas
Las piedras naturales llevan un trozo de naturaleza al interior, y sus colores y texturas lucen en una estantería, una librería o un escritorio. Hay drusas y geodas, puntas de cristal, piedras rodadas, esferas, pirámides y obeliscos de amatista, cuarzo rosa, cristal de roca, citrino o selenita.
Cristales, minerales y piedras semipreciosas
Cada piedra es única, con una forma, un tamaño y un tono creados por largos procesos geológicos. Las drusas de amatista y las geodas llenas de cristales violetas son el centro de atención de la estancia, mientras que las pequeñas piedras rodadas quedan bien en cuencos y jarrones o como regalo para coleccionistas. Las piezas grandes suelen llevar una peana de madera o metal.
Los cristales también son populares en la meditación, el yoga y el feng shui. La tradición atribuye a cada piedra una energía concreta: al cuarzo rosa la calma y la armonía, al citrino la alegría y al cristal de roca la claridad mental. Los juegos de chakras incluyen siete piedras de colores, una para cada chakra.
La selenita y otros minerales blandos no toleran el agua, así que basta un paño suave y seco. Las piedras duras, como el cristal de roca o la amatista, pueden enjuagarse con agua tibia. La amatista y el cuarzo rosa pierden color al sol directo. El polvo de drusas y geodas se quita mejor con un pincel suave.