Cachimbas
La cachimba se compone de mástil, base para el agua, cazoleta y manguera, a través de la cual se aspira el humo pasando por el agua. Hay cachimbas clásicas con una o dos mangueras, modelos modernos de acrílico con iluminación LED, minicachimbas portátiles y cachimbas eléctricas con batería.
Cachimbas
En la shisha clásica, el tabaco de la cazoleta se calienta con carbones encendidos, y los modelos con dos mangueras permiten que fumen dos personas a la vez. El agua no filtra las sustancias nocivas del humo, por lo que fumar en cachimba no es menos perjudicial que otras formas de fumar. La manguera y la base de vidrio suelen tener recambio.
Las cachimbas de acrílico son ligeras y más resistentes a las roturas que las de vidrio, y los modelos con LED y mando a distancia cambian además el color de la base. Las minicachimbas portátiles caben en una bolsa de viaje, mientras que las cachimbas eléctricas calientan el tabaco sin carbón, con temperatura regulable y batería.
Para un sabor limpio conviene cambiar el agua tras cada uso y enjuagar y limpiar con cepillos la base, el mástil y la manguera. Al fumar con carbón hay que ventilar bien, porque el carbón encendido desprende monóxido de carbono. Las cachimbas, las cachimbas eléctricas y los productos del tabaco y con nicotina están destinados únicamente a mayores de 18 años.