Pigmentos y polvos de efecto para uñas
El brillo espejo, los reflejos perlados o una superficie mate aterciopelada se consiguen con un polvo fino que se aplica sobre el esmalte semipermanente o sobre un top coat no wipe. Los pigmentos y polvos de efecto para uñas incluyen polvos cromados y efecto espejo, polvos perlados con efecto aurora, polvos de terciopelo, polvos de cristal brillantes y pigmentos para degradados ombré. A diferencia del polvo acrílico, no se mezclan con líquido ni alargan o refuerzan la uña. Solo cambian el color y el aspecto de la superficie, tanto en uñas naturales como postizas.
Pigmentos y polvos de efecto para uñas
Los más extendidos son los polvos cromados y efecto espejo. El pigmento, muy fino, se frota sobre un top coat no wipe ya curado, es decir, una capa que no queda pegajosa después del curado. Al trabajarlo con un aplicador de silicona, una esponjita o la yema del dedo, se obtiene una superficie metálica que recuerda a un espejo. Los polvos perlados dan un brillo más suave que cambia según el ángulo de la luz, y los de efecto aurora añaden reflejos de color. El color de base también influye: sobre gel negro el efecto es intenso y contrastado; sobre blanco o nude resulta pastel y discreto.
Los polvos de terciopelo se trabajan de otra manera. Se espolvorean sobre una capa de gel fresca, aún sin curar, en la que quedan atrapados, y tras el curado forman una superficie mate con un tacto parecido al ante. No se les aplica top coat, porque cubriría la textura y el aspecto aterciopelado desaparecería. Los polvos de cristal brillantes se adhieren a la capa pegajosa o se mezclan directamente con el gel. Los pigmentos para ombré se aplican de forma que entre dos tonos se cree una transición suave.
Los pigmentos y polvos de efecto para uñas no deben confundirse con el polvo acrílico. El polvo acrílico se combina con monómero líquido para formar una masa con la que se esculpe una extensión o un refuerzo de la uña. Los polvos de efecto no crean ninguna estructura: solo decoran la superficie. Por lo general se usan con esmaltes semipermanentes curados en lámpara UV/LED; sobre esmalte normal se adhieren peor y el efecto espejo suele ser menos marcado.
Para un resultado duradero es importante retirar el polvo sobrante alrededor de la uña. Lo más práctico es una brocha suave con la que se barre el polvo antes de aplicar la capa final. Los polvos cromados y perlados deben cubrirse con top coat, sellando también el borde libre de la uña; de lo contrario, el pigmento se desgasta rápidamente en los bordes. Para un acabado metálico mate se puede usar un top coat mate en lugar del brillante.
Al elegir, lo que más cuenta es el efecto deseado y el número de tonos. Los sets con varios colores en tarros pequeños son útiles para probar combinaciones y hacer nail art, mientras que un envase individual es más práctico para un único efecto favorito. Para una uña basta una cantidad muy pequeña. Conviene trabajar el polvo fino sobre un papel o una base, no inhalarlo y cerrar el tarro justo después de usarlo.