Estuches para lentillas
Los estuches para lentillas facilitan guardarlas, ponerlas y cuidarlas en casa y de viaje. Hay estuches marcados con L y R, packs de 5 y 10 estuches, estuches de viaje con espejo y kits con aplicador y pinzas.
Estuches para lentillas
La base es el estuche para lentillas con dos compartimentos marcados con L y R, para no confundir la izquierda con la derecha. Los packs de 5 o 10 permiten cambiar el estuche más a menudo y tener repuesto en el bolso y en el trabajo. Los estuches de viaje con espejo tienen sitio para pinzas, aplicador y un botecito de solución, y el kit tipo maletín ofrece más compartimentos.
El aplicador con punta de silicona ayuda a poner la lentilla sin tocarla, y las pinzas la sacan con suavidad del estuche. Ambas herramientas vienen en un kit con estuche de bolsillo. Los estuches son de plástico y, por su tamaño compacto, caben en el bolsillo, el bolso o el neceser.
Antes de tocar las lentillas conviene lavarse y secarse las manos. La solución del estuche se cambia cada vez que se guardan las lentillas, y nunca se aclaran con agua del grifo. Tras el uso conviene enjuagar el estuche con solución, dejarlo secar y sustituirlo con regularidad. Conviene consultar al óptico la solución y el régimen de uso.