Colchones de muelles y de muelles ensacados
El núcleo metálico aporta a los colchones de muelles y de muelles ensacados un soporte firme y una buena ventilación. Se diferencian en cómo funciona el núcleo: en el clásico Bonell los muelles van unidos entre sí, y en los ensacados cada muelle va en su propia bolsa y responde con independencia de los muelles contiguos. Hay modelos con distinto número de muelles, alturas de 16 a 30 cm y medidas para camas individuales y de matrimonio. A ellos se suman las versiones con capa superior de confort y con funda extraíble lavable.
Colchones de muelles y de muelles ensacados
Los muelles metálicos sostienen el cuerpo, mantienen la forma del colchón y dejan circular el aire entre ellos, de modo que los colchones de muelles y de muelles ensacados se calientan menos que los modelos íntegramente de espuma. La diferencia esencial entre construcciones está en si los muelles van unidos o trabajan por separado.
Los muelles Bonell forman la construcción clásica, en la que cada muelle queda unido a los demás mediante alambre. El colchón es firme, soporta bien pesos elevados y figura entre los más asequibles. El inconveniente es que el movimiento se transmite por toda la superficie: si una de las dos personas se da la vuelta, la otra lo nota.
En los muelles ensacados, cada muelle va cosido en su propia bolsa de tejido y se comprime con independencia de los muelles contiguos. El colchón se adapta así por zonas a la forma del cuerpo y amortigua la transmisión del movimiento, algo que agradecen las parejas. El número de muelles en medida de matrimonio se sitúa aproximadamente entre 500 y 1.000, una cifra mayor supone un seguimiento más fino del cuerpo. También son habituales los modelos con bordes reforzados, que facilitan levantarse y evitan el deslizamiento hacia el borde.
Además del tipo de núcleo, en la elección influye la firmeza, que suele indicarse como blanda, media o firme. Las personas de menor peso optan por una versión más blanda y las de mayor peso por una más firme. Cuenta también la altura: los modelos de 20 cm en adelante llevan sobre el núcleo una capa de confort de espuma más gruesa y resultan más mullidos. Merece atención la funda, ya que una funda extraíble con cremallera se puede lavar y alarga la vida del colchón.
Los colchones de muelles necesitan un somier rígido con suficientes láminas para que el núcleo no ceda de forma desigual. Se recomienda rotarlos con regularidad y, en los modelos de doble cara, darles la vuelta. Un núcleo ensacado de calidad suele durar entre ocho y diez años.