Bozales para perros
Un bozal proporciona seguridad al viajar, en la visita al veterinario o en lugares donde lo exigen las normas, e impide que el perro recoja suciedad del suelo. Aquí encontrarás bozales para perros de distintos tipos y materiales: de cesta de plástico, metal y cuero, y blandos de tela, incluidos modelos para razas de hocico corto. Elige según la forma del hocico y el uso previsto.
Bozales para perros
Un bozal es un accesorio que impide que el perro muerda o recoja objetos y comida del suelo. Lo usarás al viajar en transporte público, en el veterinario, en exposiciones o en situaciones en las que lo exigen las normas locales. La oferta de bozales para perros se diferencia en la construcción, el material y el grado de libertad que deja al perro.
Los bozales de cesta están formados por una rejilla rígida de plástico, metal, cuero o silicona y son los más versátiles — permiten al perro abrir la boca, respirar, beber y jadear, por lo que sirven también para periodos más largos y con calor. Los bozales de tela ajustables son ligeros y compactos, pero mantienen la boca cerrada, así que solo sirven para poco tiempo, por ejemplo durante una cura. Un grupo aparte lo forman los modelos para razas de hocico corto, con una forma de hocico distinta.
El material influye en el peso, la resistencia y la comodidad — el plástico es ligero, el metal resistente, el cuero moldeable. El acolchado en la zona de apoyo aumenta la comodidad y las correas ajustables con hebilla rápida facilitan ponerlo y quitarlo.
Lo clave es una medición correcta: necesitas la longitud y el contorno del hocico para que el bozal quede bien, no apriete en ningún punto y el perro pueda abrir la boca con él. Acostumbra al perro al bozal poco a poco y, con calor o esfuerzo, no le impidas respirar ni refrescarse. Sigue siempre las instrucciones y usa el bozal solo bajo supervisión.