Adaptadores y accesorios para sierras
El adaptador con cabezal de cadena convierte la amoladora angular en una pequeña sierra para madera, pero no sustituye a una motosierra de verdad. Tiene que coincidir la rosca del eje, en las amoladoras europeas casi siempre M14, y la amoladora debe ser para discos de 115 o 125 mm. La cadena de corte está pensada para revoluciones más bajas que las de la amoladora, por eso el adaptador solo va en una amoladora con regulación de velocidad. El conjunto no lleva freno de cadena ni engrase automático, así que se sujeta con las dos manos y el aceite se pone a mano.
Adaptadores y accesorios para sierras
El adaptador con cabezal de cadena convierte la amoladora angular en una pequeña sierra para madera. El conjunto se compone de una espada de unas seis pulgadas, la cadena, un protector y una brida que se enrosca en el eje de la amoladora. Sirve para podar ramas, para desbastar y para cortes en sitios a los que no llega una sierra grande. No sustituye sin embargo a una motosierra, porque la amoladora no está construida para eso y le faltan varios elementos de seguridad.
Lo primero que debe encajar es la rosca del eje, en las amoladoras europeas casi siempre M14. Los adaptadores se hacen para amoladoras de disco de 115 y 125 mm, en máquinas mayores la geometría del protector ya no cuadra. El protector original del disco se quita antes del montaje y en su lugar va el que viene con el adaptador. La longitud del eje tiene que dar para la brida y la tuerca, o el conjunto no se aprieta y se afloja durante el trabajo.
El dato más importante son las revoluciones de la amoladora, porque la cadena de corte está pensada para una velocidad muy inferior. Una amoladora corriente gira en torno a once mil revoluciones por minuto, mientras que una motosierra se queda en unos pocos miles. El adaptador va por eso en una amoladora con regulación de velocidad, puesta en el nivel más bajo. A pleno régimen la cadena se embota deprisa, se estira y amenaza con salirse de la espada.
El conjunto no lleva bomba de aceite, así que la tensión y el engrase de la cadena se resuelven a mano. La cadena se tensa con el tornillo del lateral de la espada, de modo que en el centro se pueda levantar dos o tres milímetros. El aceite se pone en la cadena y en la ranura de la espada antes de cada corte largo, en seco la cadena se agarrota. Tras los primeros minutos de trabajo una cadena nueva se estira y hay que volver a tensarla.
Al conjunto le falta el freno de cadena que lleva cualquier motosierra en condiciones, así que al soltar el gatillo la cadena se para por inercia. La amoladora se sujeta por eso con las dos manos, por el cuerpo y por la empuñadura auxiliar, y se corta siempre con el lado alejado de la espada, no con la punta. Gafas o pantalla, guantes y calzado cerrado son aquí tan obvios como con una sierra grande.