Libros decorativos y libros falsos
Los libros en una estantería o en la mesa de centro aportan calidez y estilo al interior, aunque no se lean. Hay imitaciones de libros que no se abren, libros que se abren y esconden un compartimento y portadas de diseño con motivos artísticos, de moda y de viajes en tonos blanco y negro o beis.
Libros decorativos y libros falsos
Los estilistas de interiores los usan a menudo, porque completan una composición sin tener que buscar títulos reales con el color de lomo adecuado. Las imitaciones que no se abren funcionan como un bloque sólido, por lo que sobre ellas se puede colocar un jarrón, una vela o una pequeña figura y crear un bodegón llamativo. Parecen volúmenes reales, pero son ligeras y no sobrecargan ni una balda estrecha.
Las versiones que se abren esconden un compartimento donde guardar llaves, joyas, cables de carga o pequeños recuerdos. En la estantería pasan desapercibidas entre otros libros, así que sirven como escondite discreto y como práctica caja para objetos pequeños. También son un envoltorio original para un regalo, por ejemplo para dinero o un vale.
Las portadas con inscripciones sobre París, Londres o costas soleadas, motivos de pintores famosos o citas inspiradoras dan al espacio un carácter propio. Los libros se pueden apilar por colores, combinar con plantas y fotos enmarcadas o cambiar según la estación del año.