Platos
Ningún servicio de mesa funciona sin la vajilla adecuada. Los platos incluyen variantes para platos principales, postres y sopas; se diferencian por tamaño, forma y material, e influyen no solo en la presentación, sino también en el aspecto general de la mesa puesta.
Platos
La variedad de vajilla permite adaptar la mesa a distintas ocasiones y tipos de plato. Los platos se diferencian no solo por el tamaño, sino también por la profundidad y la forma, lo que influye en su uso práctico a la hora de servir.
Para el servicio de mesa habitual se utilizan sobre todo los platos llanos para los platos principales, mientras que los platos hondos son apropiados para sopas o pastas. Las variantes pequeñas de postre sirven entonces para dulces o aperitivos más ligeros.
Junto a la forma y al tamaño, un papel importante lo desempeña también el material. La porcelana resulta elegante y se utiliza a menudo en ocasiones festivas, mientras que la cerámica o el vidrio suelen ser más prácticos para el uso diario. También es importante la resistencia a los arañazos o la posibilidad de lavado en lavavajillas.
La impresión general de la mesa se ve influida también por la combinación con el resto de la vajilla. Unos platos bien elegidos ayudan a crear un conjunto funcional que se ajusta al estilo del hogar y facilita el servicio de las comidas a diario y en ocasiones especiales.