Prensas para tortillas y panes planos
En esta categoría hay prensas manuales para tortillas y panes planos, con placa abatible de veinte o veinticinco centímetros de diámetro y con mango de palanca. El diámetro de la placa marca lo grande que sale la torta de la prensa, y la mayor equivale a la medida de diez pulgadas. La prensa va sobre todo con la masa de maíz, porque la de trigo se encoge después de prensarla por el gluten. Y la masa prénsala siempre entre dos hojas de film transparente, si no se queda pegada a la placa.
Prensas para tortillas y panes planos
En esta categoría hay prensas manuales para tortillas y panes planos, con placa de prensado abatible y mango de palanca, y en dos tamaños. El principio es sencillo, porque pones la bola de masa en el centro, bajas la placa de arriba y la aprietas con la palanca. La palanca multiplica mientras tanto la fuerza de la mano, así que para una torta igual de fina necesitas menos fuerza que con el rodillo. Las prensas se hacen de hierro fundido, aluminio o madera, y se cumple que cuanto más ligera es la prensa, más fuerte aprietas la palanca.
Lo primero es el diámetro de la placa, veinte o veinticinco centímetros. La placa pequeña mide veinte centímetros, es decir unas ocho pulgadas, y es a la vez el tamaño de prensa más corriente. La grande tiene veinticinco coma cuatro centímetros, o sea la medida de diez pulgadas, y en ella te sale también una base de pizza o pan de pita. La torta de la prensa nunca sale mayor que la placa, así que elige el tamaño según lo que vayas a rellenar.
Lo segundo es la masa de maíz frente a la de trigo. La masa de maíz no tiene gluten, así que se extiende bajo la placa y se queda en un disco fino, y para eso justamente se ideó la prensa. La masa de trigo sí tiene gluten, y este se encoge de nuevo tras prensarla, por eso las tortillas de trigo se estiran normalmente con rodillo. Si aun así quieres prensarlas, deja reposar la masa media hora antes para que el gluten ceda.
Lo tercero es el film entre las placas. Una prensa clásica necesita film, papel de horno o papel encerado encima y debajo de la masa, porque si no la masa se pega y la rompes al levantar la placa. Como efecto secundario, la masa no toca la prensa en absoluto, así que después del trabajo no hay nada que fregar. Las prensas más nuevas llevan antiadherente y no piden film, solo que las de madera se engrasan en cambio con aceite mineral, porque el vegetal se enrancia con el tiempo.
Lo último es que la prensa solo da forma y hornear te toca a ti. De la prensa sale un disco crudo, que todavía va a una sartén seca y caliente, y solo allí se convierte en tortilla. La prensa sustituye pues al rodillo y al ojo, no a la sartén, y cuenta con ello cuando elijas el resto del equipo.