Aires acondicionados para coche
La refrigeración de la cabina se divide según dónde cabe el aparato: bajo el salpicadero, bajo el asiento o en el techo. Las versiones con compresor sacan el calor por un circuito de refrigerante, mientras que los aparatos con función de ventilador solo mueven el aire. El Btu por hora describe el calor extraído y el vatio de la placa de datos suele indicar la potencia eléctrica absorbida. Los aparatos con compresor propio toman la corriente de la batería con el motor parado, así que el consumo decide cuánto se puede estar parado.
Aires acondicionados para coche
Una cabina se puede enfriar de tres maneras y la diferencia está sobre todo en dónde se asienta el aparato. El lugar de montaje decide antes que la tensión, porque marca las medidas, el recorrido del aire y también lo que hay que taladrar. El conjunto bajo el salpicadero se queda entero dentro del vehículo y reparte el frío por cuatro salidas. La versión bajo el asiento, de sesenta y siete por cuarenta y cinco por cincuenta y dos centímetros, apunta a las autocaravanas, mientras que la unidad de techo de sesenta y siete por sesenta y seis y medio por veintidós coma tres centímetros se monta por fuera.
Las cifras de las especificaciones no son mientras tanto intercambiables. El Btu por hora mide el calor extraído y el vatio suele medir la potencia eléctrica absorbida, por eso no se pueden comparar de forma directa. Trece mil setecientos Btu por hora equivalen a unos cuatro kilovatios de calor que el aparato saca de la cabina. Después de la conversión los dos están en vatios, solo que uno es el calor extraído y el otro la electricidad consumida.
Aparte quedan los aparatos que un mismo anuncio llama a la vez climatizador, calefactor, ventilador y descongelador. Se trata de unidades de ciento veinte a doscientos vatios para la toma del coche y en modo de frío trabajan como ventilador. Ciento cincuenta vatios de la toma del coche no mueven aquí ningún circuito de refrigerante, así que este tipo refresca solo por el hecho de mover el aire. Quien quiera bajar la temperatura por debajo del aire ambiente necesita una versión con compresor de los tres primeros grupos.
El conjunto bajo el salpicadero lleva el compresor movido por el motor del coche, así que con el motor parado no enfría. Las unidades de techo y las de bajo el asiento llevan compresor eléctrico propio y en ellas la corriente viene de la batería con el motor parado, no del alternador. Los vatios divididos por la tensión dan amperios, así que un kilovatio a veinticuatro voltios significa más de cuarenta amperios. Cuánto se puede estar así parado depende de la capacidad de la batería, que la descripción del aparato no indica.
La tensión de la oferta cambia según el vehículo: doce voltios, veinticuatro voltios y, en una versión bajo el asiento, también cuarenta y ocho. El manejo va desde el panel digital y el mando a distancia hasta el aparato con compresor inverter y carcasa de ABS. La elección se estrecha así rápido en cuanto están claras la tensión del vehículo y el sitio donde hay espacio para el aparato.