Enchufes de pared
Los enchufes fijos en la pared dan corriente a los aparatos de cada estancia, y su tipo influye tanto en la seguridad como en el aspecto del interior. Hay enchufes simples y dobles para empotrar o de superficie, modelos con puertos USB, enchufes de exterior con tapa y enchufes con protección infantil.
Enchufes de pared
Los enchufes para empotrar se montan en una caja de mecanismos dentro de la pared y solo sobresale una tapa fina con marco, por lo que resultan discretos. Las versiones de superficie se atornillan directamente a la pared y son adecuadas para sótanos, garajes o talleres, donde los cables van por fuera. Los marcos múltiples permiten agrupar varios enchufes e interruptores en una fila.
Los enchufes con puertos USB cargan el móvil o la tableta sin adaptador. Los obturadores de los orificios impiden que los niños introduzcan objetos pequeños, mientras que la tapa con protección IP44 protege los enchufes de exterior y de baño frente a salpicaduras. Antes de comprar conviene comprobar que el tipo de enchufe corresponde a la norma del país, por ejemplo tipo E con toma de tierra de espiga o tipo F Schuko.
Los enchufes domésticos habituales están diseñados para 16 A y 250 V, suficiente para la mayoría de los electrodomésticos. La sustitución o instalación de un enchufe nuevo conviene encargarla a un electricista cualificado, porque implica intervenir en la instalación fija.