Marcos y marcos de fotos
Una foto, un póster o un cuadro luce de verdad solo en el marco adecuado — este protege la impresión y a la vez completa el aspecto de la estancia. Los marcos y los marcos de fotos se diferencian por el tamaño, el material y la forma de colocación: desde pequeños marcos de fotos de sobremesa hasta marcos de pared para pósteres y cuadros y collages para varias imágenes. Se eligen según el tamaño de la fotografía, el estilo del interior y según deban estar sobre la mesa o colgar de la pared.
Marcos y marcos de fotos
Un marco bien elegido eleva incluso una foto corriente a la categoría de adorno de pared y, al mismo tiempo, la protege del polvo y de los daños. Los marcos y los marcos de fotos son adecuados para fotografías, pósteres, cuadros, diplomas y dibujos infantiles, y encuentran su lugar en el salón, el dormitorio y la oficina. Se diferencian sobre todo por el tamaño, el material y por si se colocan sobre una superficie o se cuelgan de la pared.
Los más habituales son los marcos de fotos de sobremesa y de pared en formatos clásicos como 10×15, 13×18, 20×30 o A4. Los marcos más pequeños con soporte quedan bien en una cómoda, un estante o el escritorio, y los marcos de pared más grandes para pósteres y cuadros realzan un motivo llamativo. Para varias imágenes a la vez sirven los collages y los marcos múltiples, que convierten una sola pared en toda una galería de fotos.
El aspecto y la resistencia los determinan sobre todo el material y el acabado. Los marcos de madera resultan cálidos y encajan en interiores clásicos y escandinavos, los de metal y aluminio son modernos y discretos, y los de plástico son ligeros y económicos. El cristal o el metacrilato frontal protege la impresión del polvo y la humedad, y el passe-partout alrededor de la foto aporta ligereza y agranda ópticamente el espacio libre en torno al motivo.
En la elección es decisivo sobre todo el tamaño — el marco debería corresponder exactamente al tamaño de la fotografía o el póster, o bien tener en cuenta un passe-partout insertado. Conviene fijarse en la orientación vertical u horizontal, la forma de colgarlo o colocarlo y el color que combine con la pared y los muebles. En las piezas de regalo agrada además la posibilidad de una impresión propia o un grabado.