Detector de monóxido de carbono CO ZigBee Tuya 85 × 85 × 27,5 mm Alarma inalámbrica de monóxido de carbono peligroso
Este detector inteligente está diseñado exclusivamente para detectar monóxido de carbono (CO), un gas incoloro, inodoro e insípido que se produce durante la combustión incompleta. El monóxido de carbono es altamente tóxico y su concentración elevada puede llevar a serios problemas de salud o poner en peligro la vida. El detector sirve para advertir a las personas en el hogar antes de alcanzar niveles peligrosos.
El dispositivo funciona con el principio de monitoreo continuo de la concentración de monóxido de carbono en el aire. Una vez que se detecta un nivel elevado de CO, el detector activa una señal acústica fuerte y simultáneamente envía una notificación a la aplicación móvil. Gracias a la comunicación inalámbrica a través del protocolo ZigBee, es posible integrar el dispositivo en el hogar inteligente y monitorear su estado a distancia.
- Gas detectado: monóxido de carbono (CO)
- Comunicación inalámbrica: ZigBee (requiere una puerta de enlace ZigBee compatible)
- Notificación: alarma acústica fuerte + notificación en la aplicación móvil
- Función de autotest: verificación automática del correcto funcionamiento del sensor
- Indicador de estado: indicación LED de alimentación, alarma y fallo
- Alimentación: a batería (larga vida útil del sensor de hasta 5 años)
- Dimensiones: 85 × 85 × 27,5 mm
- Contenido del paquete: 1× detector
El detector es adecuado para su instalación en salas de estar, pasillos, dormitorios, sótanos o espacios con aparatos de gas, chimeneas o calderas. Gracias a sus dimensiones compactas, se integra discretamente en el interior y no resulta molesto. El dispositivo controla continuamente no solo la presencia de monóxido de carbono, sino también su propio estado operativo, contribuyendo así a la fiabilidad a largo plazo.
Este producto no está diseñado para detectar gas natural, propano-butano ni metano. Sirve exclusivamente para proteger contra el monóxido de carbono, que es una de las causas más comunes de intoxicaciones inadvertidas en los hogares. Su uso regular aumenta la seguridad de las personas y ayuda a prevenir situaciones peligrosas en espacios cerrados.